fortalezas mama PAS

Tus grandes ventajas como mamá altamente sensible

Como PAS Persona Altamente Sensible– tienes ciertas ventajas en la crianza de tus hijos. 

Gracias a tu rasgo de personalidad, tus sentidos están finamente afinados y te permiten sentir y asimilar tu entorno con más profundidad y riqueza que la mayoría de las personas. 

Tu cerebro tiende a procesar la información más a fondo y tu sistema nervioso se activa más fácilmente. Por lo tanto, tiendes a ser más sensible a los estímulos, a reaccionar más rápido ante ellos y también a tener reacciones emocionales más fuertes.

Beneficios de ser una madre altamente sensible

Ser una madre PAS tiene sus pros y contras. Por un lado enfrentas desafíos y tensiones únicas por las características de tu rasgo de personalidad. 

Éstos se hacen difíciles de manejar cuando no cuentas con el conocimiento y las herramientas para gestionar tu rasgo de personalidad a tu favor.

Pero por otro lado, tu desarrollada sensibilidad es un activo valioso para criar a tus hijos.

Con tu desarrollada percepción, sensibilidad e intuición estás tan sintonizada con tu entorno que tiendes a notar detalles que otras personas no ven.

Eres capaz de captar señales sutiles como cambios en el tono de voz o el estado de ánimo de los demás. Tienes una gran habilidad para leer personas y situaciones y saber lo que necesitan.

Entre tus muchas fortalezas como mamá PAS, estás 3 son algunas de las más evidentes. 

1. Eres una madre responsable

Las mamás PAS por lo general, son muy buenas madres.

Eres más sensible a las cosas, lo que puede abrumarte si no sabes gestionar tu alta sensibilidad. Pero también significa que reconoces lo que hace que cada uno de tus hijos sea especial y único. Puedes sentir las necesidades de tus hijos y responder rápidamente.

Tu sensibilidad al lenguaje corporal y las señales no verbales te permiten comprender y comunicarte mejor con tus hijos. Y ellos se benefician de ésto, especialmente si también son altamente sensibles.

Tu estilo de crianza respetuosa, empática y sensible puede ayudar a tus hijos a desarrollar un apego seguro contigo y prosperar como personas.

Como madre te fijas más en tu entorno y reflexionas profundamente antes de decidir sobre tus acciones. Eso te hace ser una madre reflexiva y responsable, cuidadosa de hacer bien su labor, con esmero y atención.

2. Entiendes a tus hijos altamente sensibles

Si tienes Niños Altamente Sensibles NAS, entiendes con mucha exactitud por lo que están pasando y puedes empatizar con sus experiencias y con su forma de sentir y de actuar.

Los consejos que les des en situaciones nuevas serán muy efectivos y aplicables porque conoces cómo fue para tí crecer siendo NAS. 

Puedes guiarles con conocimiento de causa y compartirles tus propias experiencias y las técnicas que usaste cuando fuiste niña. 

Y como la adulta que ahora es su madre, cuentan contigo para aprender a conocer y gestionar su alta sensibilidad, como por ejemplo a combatir la sobreexcitación y a aceptarse tal y como son. 

Tu conocimiento y conciencia actual sobre la alta sensiblidad les proporciona una ventaja en su vida actual y futura, ya que cuentan con tu guía y comprensión, a diferencia de los NAS cuyas madres o padres no cuentan con esa conciencia que tú ya posees. 

Tus hijos se desarrollarán en la vida con una base más empática que la que probablemente tú tuviste.

3. Tienes una relación muy cercana con tus hijos

La capacidad de sintonizar con cada uno de tus hijos y responder preguntas que solo las personas altamente sensibles tienden a pensar, te ayuda a desarrollar una relación muy cercana y conectada con ellos.

No les juzgas ni pretendes que sean de una forma distinta, es decir, no pretendes cambiarlos a que “dejen de ser altamente sensibles”.

También tienes un mayor sentido de empatía y puedes captar rápidamente las emociones de tus hijos, lo que te convierte en una excelente oyente y una mamá abierta en la que sienten que pueden confiar.

Siendo una mamá PAS tienes la oportunidad de relacionarte con ellos de una manera profunda, que otras no podrían. Dado que puedes ver las cosas desde su perspectiva y estar en sintonía con sus sentimientos, a menudo te das cuenta de cuándo algo anda mal o de cuándo algo inquieta a tus hijos para ayudarles.

También puedes alegrarte profundamente con ellos cuando les sucede algo que a ellos les importa mucho como niños, y que a otros adultos no-PAS podría pasarles desapercibido.

Por último

Quiero recordarte que tu fortaleza como mamá PAS es exactamente lo que tu familia necesita en este mundo a veces tan caótico. 

Nuestro rasgo de personalidad nos da grandes ventajas como madres, pero hay que aprender a usarlas, protegerlas y nutrirlas. Y eso requiere tu activa participación, de tu proactividad.

Nuestra sociedad a menudo malinterpreta a las mamás e hijos altamente sensibles. Esta falta de comprensión tiende a disminuir nuestras fortalezas potenciales y las contribuciones que podemos hacer a la sociedad precisamente desde nuestra sensibilidad. 

Por eso te mencioné antes sobre la importancia de tu proactividad. 

Si la sociedad no se toma el tiempo de comprender y apreciar las cualidades únicas de las personas altamente sensibles, nosotras como mamás PAS sí podemos -y debemos- hacerlo en nuestro “particular mundo de influencia” que es nuestra familia. 

Y para ello es esencial conocer qué es, cómo funciona en tí y cómo puedes gestionar tu rasgo, para también en consecuencia reflejarlo en tus hijos. 

También es importante recordar que no estás sola, aunque muchas veces sientas que sí. No olvides que somos un 20% de las madres del mundo.

En Crianza Serena busco alentarte como madre PAS a aceptar tus diferencias y sentirte cómoda con quien eres. Y que eso lo transmitas a tus hijos si también son altamente sensibles e introvertidos. 

Cuando conoces, entiendes y aceptas tus rasgos biológicos de personalidad, puedes ser capaz de sentir tranquilidad, porque ya no luchas contra corriente, ya no vas en contra de tu naturaleza, sino que fluyes y actúas en el mismo sentido de tu natural forma de ser.

En Crianza Serena encontrarás información y herramientas para ayudarte en tu camino como mamá de tu(s) extraordinario(s) hijo(s).

Te invito a navegar en todo el contenido. Regresa cuantas veces sientas que lo necesitas.

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¡Saludos! / Zulema

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Actualizado: 28-09-2022 por Zulema

Zulema
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2 Comentarios

  1. Hola Zulema, espero que estés muy bien. Me parece un trabajo extraordinario e importante el que haces, es muy generoso compartir tu experiencia. Yo soy mexicana también, madre de una hermosa niña de dos años que parece no tener Alta Sensibilidad, hasta el momento es muy extrovertida y quizás tiene rasgos de TDAH, como mi esposo (quiero decirte que el hecho de que mi familia sea neuro-atípica es un gran reto para mí). Yo estoy diagnosticada desde hace ocho años con Transtorno Límite de Personalidad, y todo lo que describes, es el cuadro de mi transtorno, ¿será que es lo mismo?. Justamente porque soy hiper-perceptiva sufro muchísimo en ciertas circunstancias, si a eso le sumas que hemos pasado por momentos muy duros financieramente, más me desmoralizo. Agradezco que seas una lucecita en la oscuridad, me gustaría preguntarte ¿Cómo resuelves con personas que no te reciben tan bien, en tu familia política hay algo así? Yo soy hiper respetuosa y correcta, no me gusta el enfrentamiento pero si me siento muy incómoda con familia política y no se cómo resolver.

    1. Hola Maricarmen! Qué bueno que escribes y que lo que encuentras aquí te sirve. Es la intención. Yo no soy psicóloga ni profesional de la salud, pero desde mi vivencia como mamá PAS y por los años de leer sobre el tema y ponerlo en práctica, comparto lo que se que puede ayudar a otras mamás PAS con sus hijos.
      Muchas de las personas neuro-atípicas son también altamente sensibles. La alta sensibilidad es un rasgo de la personalidad, que aunque independiente de los distintos diagnósiticos que existen, tiene áreas de coincidencia con la forma en que el sistema nervioso está «cableado» y se activa más fácilmente en ciertas personas haciéndonos reaccionar y actuar de forma «menos convencional». Por lo que cuentas, es muy probable que también seas PAS.
      Sobre las personas que no me reciben tan bien, como dices, lo que me ha funcionado es elegir de ese grupo a UNA, con la que sienta que podría haber menos «resistencia» de su parte, para acercarme y conversar «uno a uno». Y algo esencial es no contarle desde una perspectiva de víctima, sino del conocimiento de mi alta sensibilidad como algo natural.
      Empiezo buscando algo en común con ella (que nos molesta el ruido, o la comida picante, o la gente que interrumpe… etc) y de ahí voy poco a poco contando que soy así, que es algo natural, que se llama alta sensibilidad, que también hay cosas muy buenas de ser altamente sensible…
      Voy viendo sus reacciones, doy espacio a escuchar lo que contesta, y así veo por dónde seguir en otra ocasión. Usa tu empatía para ponerte en su lugar al momento de contarle. Ellos no saben qué es ser PAS (o incluso lo sean, y les han hecho ir en contra de ello y por eso lo critican)… etc.
      En fin, en resumen, ve de a poco, con 1 persona a la vez, tú bien informada y escuchando sus comentarios o reacciones.
      Yo me he topado con personas que cuando yo me abro primero, ellas poco a poco se van abriendo conmigo también y ha resultado una sorpresa inesperada, que tienen a su niño interior herido y solo reaccionaban con dureza para ocultarlo.
      Y bueno, si en 2 primeros intentos no funciona, pues ya lo dejo. No tiene caso gastar más energía ahí.
      Te deseo suerte y recuerda que en este blog y sobre todo en la newsletter hay mucho para tí. Un abrazo.

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