Ser PAS no te etiqueta ni te limita

Ser PAS no te etiqueta ni te limita

Si alguna vez te han dicho que ser PAS te etiqueta y te limita, o aún peor: si tú así lo has llegado a pensar, desde ya te digo que este post es lo mejor que leerás hoy para reflexionar y cuestionar esa creencia que tiene una percepción errónea.

Pero te lo hilo con una anécdota, que resulta más entretenido para ejemplificar y más pedagógico para entender.

Aquí la historia:

Una amiga que también es PAS como yo, empezó hace unos 3 meses a probar un hobby que le interesaba: la jardinería. 

Ahora ya tiene un pequeño jardín en su casa, que luce muy lindo y lo mejor es que ella lo disfruta mucho. No solo de forma sensorial, sino también de forma emocional-mental.

Y es que cuidar sus plantas se ha vuelto el pasatiempo que le ayuda a descansar la mente haciendo algo que le gusta. Ya sabemos los beneficios que esos hobbies nos aportan a nuestra naturaleza altamente sensible.

El caso es que el fin de semana pasado la visitamos mi hija y yo. 

Y mientras muy contenta me mostraba sus plantas, me contó algo curioso. 

Resulta que, en la florería le explicaron que la etiqueta que cada planta traía cuando las compró, le ayudaría a saber (y recordar) su nombre y características para cuidarla y para que floreciera bien.

Algunas etiquetas incluso tienen códigos escaneables. Lo que facilita la tarea de buscar información en internet.

Ésto le ha sido muy práctico a mi amiga como principiante, para saber cómo cuidar sus plantas, qué tipo de tierra necesita, cuánta agua ponerles, y hacerlas florecer.

Y le servirá mucho también para prepararlas para cambios de clima y cambios de estación, sobre todo el frío del invierno. 

Pues bien. 

Eso es lo que sucede con las etiquetas: Son fuentes de información

Clara y básica, a partir de la cual saber qué hacer.

Hay quienes piensan que reconocerse a sí misma como Altamente Sensible (o como Introvertida, si como yo, también es el caso), es etiquetarse. 

Consideran que es limitarse a pensar que actuamos de tal forma porque así nacimos y que no hay más que hacer. 

Pero eso es porque malentienden el concepto de etiqueta como algo limitante, cuando en realidad es lo contrario. 

Se quedan con un concepto a medias y tergiversado de lo que es una etiqueta. No son capaces de verla como esa fuente de información básica a partir de la cual, construir mucho más

Mira, me explico,

Para mí, saber que soy altamente sensible e introvertida me ayudó a saber que existen estos rasgos de personalidad y las razones científicas detrás de ello.

Me ayudó a nombrar mi forma de ser y conocer las características de las PAS introvertidas. 

A dejar de seguir modelos de maternidad (y de vida) que no corresponden a mi forma de ser. 

Al reconocerme en esas características, también empecé a aceptarme y a saber qué, por qué y para qué de las cosas que elijo en mi vida. (y también para mi hija sensible e introvertida).

Es que cuando te entiendes y aceptas que ciertas características están en tí y que influyen en tu forma de percibir el mundo y actuar en él, dejas de pelearte contigo misma.

Reconocerte como altamente sensible o como introvertida (o ambas),

no se trata de encasillar ni etiquetar a nadie, ni atorarnos en términos y definiciones

se trata de tomar las riendas de tu forma de ser. 

De saber cómo prepararte para aquello que puede ser un desafío para tí (como humanos tenemos diferentes desafíos).

Y de saber cómo aprovechar lo mejor posible las MUCHAS VENTAJAS de ser precisamente como eres. 

Es como con una planta cuando no la conoces, 

su etiqueta te ayuda a saber cómo cuidarla, cómo hacerla florecer en primavera y cómo prepararla para los vientos y el invierno… hasta que llegue la primavera del siguiente año, y así, en ciclos.

Así que, como te dije al inicio de este post. La intención de esta lectura es que te cuestiones la forma en la que «ves la etiqueta de la Alta Sensibilidad»:

— Si como una información que dice «esto no sirve para ésto o lo otro» (o sea, como algo limitante)

— o como una información para conocer «cómo es, en cuáles condiciones funciona bien, en cuáles condiciones no, cómo cuidarla, cómo hacer que funcione de forma óptima, etc.»

en cuyo caso una etiqueta deja de ser limitante y se convierte en informativa y «potenciadora» de buenos usos.

La «etiqueta» de la alta sensibilidad eres tú quien la usará de acuerdo a cómo la percibas.

Vale la pena darle una re-pensada al concepto que tengas sobre ello.

Un abrazo,

Zulema

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