manejo de ira en hijo

8 estrategias para gestionar el enojo y la ira en niños altamente sensibles

Conoce 8 estrategias esenciales para ayudar a tu hija o hijo altamente sensible a lidiar con sentimientos intensos como la ira . Es una hoja de ruta con acciones prácticas y efectivas no solo para el corto plazo, sino que le servirán para toda su vida.

Recordemos que a los niños altamente sensibles les influencia la sobrecarga de estímulos, sienten y procesan profundamente los estímulos del exterior. Por tanto se sobreestimulan y saturan con frecuencia, llevándoles a momentos donde pueden estallar con expresiones emocionales fuertes.

Ese momento con tu hijo o hija mientras está teniendo esas reacciones intensas, es bastante abrumador para él o ella, pero también para tí, y muy comúnmente esta situación te puede llevar por uno de estos dos caminos: 

  • a una frustración y bloqueo que te conducen a una lucha de poder con tu hija o hijo, donde podemos terminar gritándole y asustándole, ó
  • a sentir pánico y tratar rápidamente de apagar el enojo y la ira con alguna frase común, pero a la vez bastante ineficaz como «cálmate», o «ya no llores», o «deja de gritar/llorar/etc».

Estos dos caminos, lejos de ayudar a tranquilizar a tu hija o hijo, muchas veces logran lo contrario: que su reacción se acrecente o se prolongue, dificultando que se calme. 

La mayoría de nosotros hemos ido por estos dos caminos en algún momento porque no aprendimos las herramientas para manejar las emociones nosotros mismos cuando éramos niños. 

Es hora de dar un paso adelante para aprender cómo ayudar a nuestros hijos a nombrar, identificar y manejar las emociones como el enojo y la ira.

– Lo que necesitas saber antes de ayudar a tu hija o hijo a manejar el enojo y la ira. 

Hay una buena razón por la que manejar el control de la ira de los niños es tan complicado.

La ira es una emoción básica y universal para todos los humanos, pero donde se vuelve un poco más complicado es que la ira a menudo aparece como una emoción «secundaria» porque ocurre como una reacción emocional a otra emoción.

Por ejemplo:

Piensa en un niño que está al final del día escolar muy cansado, con mucha hambre, o en un ambiente con demasiados estímulos alrededor y que además no es capaz de regular sus emociones por sí mismo.

Entonces con cualquier cosa que le moleste o incomode, puede convertirse en la “gota que derrame su vaso de toleranciay se desborde, reaccionando emocionalmente con llanto, enojo, gritos o pegándole a alguien porque sus límites de tolerancia se han rebasado en ese momento.

La ira que muestra puede tener una combinación de impotencia, decepción, hambre y cansancio tanto físico como mental. 

Los niños son mucho más impulsivos con las emociones debido a que su lóbulo frontal y corteza cerebral aún están en desarrollo

Piensa en ayudar a tu hija o hijo a lidiar con la ira como un viaje y no como un destino.

Los niños necesitan apoyo y enseñanza continuos para cultivar relaciones saludables con sus emociones, especialmente las emociones complejas como la ira.

Estas 8 técnicas de manejo de la ira te ayudarán a sentirte más segura de que le estás brindando a tu hijo o hija una hoja de ruta saludable para manejar las emociones fuertes, tanto ahora (y quizás lo más importante) en el futuro como adolescente y adulto.

– 8 estrategias para el manejo de la ira en los niños 

1. Normaliza todas las emociones (incluyendo la ira)

Sentir ira asusta e impacta profundamente a un niño. Los cambios fisiológicos que ocurren ante una reacción de ira invaden su cerebro y le dificultan (o le imposibilitan) pensar con claridad y actuar racionalmente.

Por eso reacciona emocionalmente, al no saber cómo gestionar lo que está sintiendo. Cuando las grandes emociones aumentan rápidamente, el sentimiento puede ser perturbador.

Cuéntale a tu hija o hijo que la ira es la forma natural de su cuerpo de alertarle de que algo no está bien Eso le ayudará a identificar cuando esta emoción intensa empieza a aparecer y se sienta un poco menos abrumado.

2. Sé proactiva, no reactiva. 

Hablar de emociones intensas en medio de una crisis o una discusión es completamente inútil. ¿Por qué? Cuando tu hijo o hija está en un estado de alta excitación emocional, no escuchará ni recordará mucho (si es que recuerda algo) de lo que le estás diciendo.

Sabemos que cuando el centro emocional del cerebro está muy activado, perdemos el acceso a la parte pensante del cerebro. 

Es como cuando tu mente se queda en blanco antes de una gran presentación. ¿Te ha pasado? Pues con la ira sucede igual, pero ¡en una escala aún mayor!

Habla con tu hija o hijo de forma frecuente y continua sobre las emociones, la forma en que se sienten en el cuerpo y cómo identificar cuando empieza a sentir ira durante la vida cotidiana normal. 

Haz equipo con él o ella para hacer un plan sobre cómo identificar cuando empieza a enojarse y tratar de calmarse o parar antes de que su emoción se desborde y se convierta en una intensa ira.

3. Bríndale calma en momentos de emociones intensas

La forma más poderosa de ayudar a tu hija o hijo enojado es que tú mantengas la calma. Además de experimentar emociones intensas, ver a su madre o padre perder el control, encabeza la lista de cosas que asustan a un niño.

Tú eres la guía de tu hija o hijo. Cuenta contigo para mantener el control cuando él o ella no puede. Recordemos que los niños no tienen la madurez mental ni emocional para autorregularse ni calmarse a sí mismos.

Si tú como persona adulta no estás lista para hacerte responsable cuando las emociones de tu hija o hijo están desbordadas, no puedes esperar que él o ella lo haga sin tu ayuda.

4. Obsérvale para identificar sus “espinas” y “botones de ira”

Mira y observa a tu hija o hijo de forma consciente constantemente, todo lo que puedas. Al observale mientras juega o hace sus actividades, aprenderás mucho de él o ella. Te aportará mucha información. 

Date cuenta de algunos patrones en su conducta y trata de identificar sus “espinas” y “botones de ira” (sus detonantes y activadores de ira). Es decir, las situaciones, temas o lugares que le molestan o incomodan, donde su ira tiende a aparecer con mayor frecuencia. 

Así podrás estar alerta las siguientes veces para intervenir a tiempo y ayudar a tu hijo o hija antes de que se desborden sus emociones y reaccione intensamente con ira.

También conversa con tu hija o hijo cuando esté en calma, y ayúdale a reflexionar sobre las cosas que suelen suceder antes de que «un enojo o molestia se convierta en ira». 

Es una forma poderosa de cultivar la autoconciencia y que ella ó él mismo esté mejor preparado para cuando vuelvan a ocurrir situaciones difíciles en el futuro. En especial con niños a partir de los 6 años, que ya empiezan a desarrollar una atención más enfocada y a entender mejor los conceptos sobre las emociones.

5. Enséñale vocabulario de emociones

Cuando le das a tu hijo o hija una gama de vocabulario emocional, le estás dando un vehículo para comprender mejor lo que está experimentando y también cómo expresarlo de manera adecuada.

¡Si no somos conscientes de que existe una emoción en particular, será difícil para tu hijo reconocerla! Hay muchos recursos fantásticos en internet disponibles para enseñar a los niños sobre diferentes emociones, que es el primer paso fundamental para criar a un niño con inteligencia emocional.

6. Hagan equipo juntos

Los niños necesitan el apoyo activo de su madre, padre o cuidador para superar su enojo, así como calmar y regular su sistema nervioso. No puedes esperar que se calme por sí solo.

Apóyale a través de la tormenta de su ira y exploren juntos a través de prueba y error lo que le ayuda a recuperar la estabilidad emocional. Se llama co-regulación y es una parte esencial de criar a un niño emocionalmente inteligente que pueda manejar su ira de manera saludable en la edad adulta.

7. Recuerda que eres su modelo de comportamiento

Tu hija o hijo observa cómo actúas cuando te enojas. ¿Estás modelando un buen autocontrol y estrategias de afrontamiento la mayor parte del tiempo o estás permitiendo que tus emociones dominen tus palabras y reacciones?

La forma más poderosa de enseñarle a tu hija o hijo cómo lidiar con la ira de una manera positiva es modelar y practicar habilidades de afrontamiento saludables justo en frente de él o ella cuando te sucede a tí.

Así que, haz una pausa y toma 5 respiraciones profundas la próxima vez que derrame un vaso de leche mientras desayuna antes de ir al colegio.

8. Atención a las señales de advertencia del cuerpo

Una gran parte de apoyar las habilidades de regulación emocional de un niño es ayudarle a desarrollar la autoconciencia en torno a las reacciones físicas de su cuerpo ante la ira.

Si tu hijo puede prestar atención a los signos fisiológicos de ira de su cuerpo, puede empezar a darse cuenta de cuando empieza a enojarse y puede empezar a usar las estrategias que vaya aprendiendo con el tiempo para tratar de calmarse antes de que el enojo o la molestia aumente y se desborde en ira.

Ayúdale a explorar cómo siente la ira en su cuerpo cuando tienen un estallido de ira. ¿Su cara se pone caliente y enrojecida? ¿Tensan los músculos o contienen la respiración? Estas son pistas poderosas para ayudarle a lidiar con la ira.

Esta información la irás obteniendo cuando le observes, recuerda lo mencionado en el punto 4 de esta lista.

– La trascendecnia de apoyar a tu hija o hijo cuando aparece la ira.

Apoyar el bienestar emocional de tu hija o hijo es el factor más influyente en cómo prosperará en el mundo consigo mismo y con los demás, no solo en su infancia, sino también en su adolescencia y adultez.

Cuando la ira no se entiende y no se enfrenta adecuadamente, conduce a mayores niveles de estrés, conflictos en las relaciones, problemas de comportamiento y violencia (además de muchos otros resultados negativos).

La ira es una emoción humana normal y saludable para que un niño la exprese y cuanto antes cultive una relación saludable con ella, mayor será su capacidad para adaptarse con éxito a las frustraciones de la vida, manteniendo el control de la ira en lugar de dejar que la ira sea lo que lo controle. 

Los niños introvertidos y los niños de alta sensibilidad tienen una gran capacidad para reflexionar y entender conceptos complejos, cuando cuentan con un apoyo en casa para ello. Por eso, las conversaciones sobre las emociones y las formas de reconocerlas y gestionarlas, serán conversaciones que podrán aceptar con bastante apertura, cuando estén en calma. 

Aprovechemos esas maravillosas características de su temperamento para abrir esos canales de comunicación con ellos. Le será de mucha utilidad, en las ocasiones en que se desbordan emocionalmente y no están cerca de tí para que les puedas ayudar. 

Estas son acciones que no están enfocadas únicamente en resolver una situación en el presente. Son acciones a poner en práctica constantemente durante su infancia, que darán frutos no solo en el corto plazo, sino más importante, en el largo plazo en su vida.

– Tip para tí como mamá

Muchas veces las situaciones te seguirán tomando desprevenida y los enojos de tu hija o hijo se seguirán convirtiendo en explosiones de ira. Es normal, es un proceso de aprendizaje y desarrollo

Ten calma y paciencia contigo misma. Estás haciendo un papel fantástico como la madre de tu hija o hijo. Somos humanas, la maternidad no viene con un manual de instrucciones y cada situación es distinta. Hacemos lo que podemos con las herramientas que conocemos. Sigue informándote, poniendo en práctica lo que vas aprendiendo y poco a poco se irán logrando más y más avances. 

Empieza con lo que puedas, con lo que ya cuentas. Al principio puedes sentirte un poco forzada o poco natural, pero poco a poco irá saliendo mejor. Ten paciencia, sé amable contigo misma y sigue. Reconócete y siéntente satisfecha por los avances por pequeños que sean. Tu hija o hijo lo notarán. Tú lo notarás poco a poco.

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Actualizado: 28-09-2022 por Zulema

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